Últimamente no he tenido mucho ánimo de escribir, fuera de que no tengo mi propio pc ni teléfono es como flojeroso escribir en cosas ajenas, más aún si tengo que conectar el notebook de mi mamá a la tele de living (pantalla quebrada) con visitas revoloteando por ahí porque sí, usualmente mi casa en verano se convierte en hotel, y es como un poquito incómoda esa falta de privacidad que ofrecen los hdmi conectando pc's a tv's.
Volviendo a mi realidad, volví de mis (supuestas) reconfortantes vacaciones en Talca y la verdad volví como me fuí, no hay novedades salvo que la katti, esa gata negra que rescató mi abuela, está MUY grande y juguetona, tanto que apenas trato de acariciarla, se lanza a morder y no me deja y pucha, adjuntaré dibujo luego; y que aproveché de ver a mis amiguitos, por lo menos a la mayoría. Pero eso, ahora estoy en casa armando mi pyme y cosiendo, bordando y pintando cual abuelita viendo la teleserie de la tarde haciendo punto cruz, ojalá me vaya bien porque si no... no haré nada igual. Disfrutaré lo que resta de la sofocante tarde y los dolores de mujercita con los que dios me dotó.
martes, 10 de febrero de 2015
domingo, 1 de febrero de 2015
La Profeta de la Magi
Ayer fue uno de los días más freak que he tenido este último tiempo, fue una de las noches más calurosas en Talca que coincidió con algo que nadie pensaba.
Estaba yo en la casa hablando con el pancho y mi abuela cuando entonces al pancho se le ocurre invitarnos a tomar once. Primero íbamos a ir a comer al río y tomar mote con huesillos pero al pancho y a mi se nos metió en la cabeza ir al vía láctea que es una gelatería que está en el centro, la angie (mi abuela), evitaba a toda costa que fueramos a esa gelatería dándonos chorrocientasmil alternativas para que fueramos porque ahí no le gustaba el encierro y creía que era muy caluroso, como es de imaginarse no le hicimos caso y fuimos igual a sentarnos en una mesa y a pedir milkshakes, pizzas y juguitos naturales que se veían riquísimos. Nos tomaron la órden y resultó ser que 15 minutos después (cuando aún no había llegado nuestro pedido) vimos gente que se paraba de sus asientos asustada y corrían hacia la puerta de salida produciendose una aglomeración ahí mismo que generaba una especie de cuello de botella, obviamente, no teníamos idea de lo que estaba pasando y por inercia, decidimos pararnos y salir (considerar que estábamos al final del local), cuando entonces escuchamos a los chicos que atendían decir "Mantengan la calma, se está incendiando el local de al lado pero salgan tranquilos", bastó eso para que la gente se desesperara más. A lo que salimos, vimos llamas enormes por encima de la galería y mucha gente mirando y grabando, el fuego se empezó a propagar y un viejo nos dijo que salieramos de ahí porque habían unos cilindros de gas que podían explotar y bueno, la gente se quedó ahí; la cobertura de la noticia duró poco más de una hora en las radios locales y entramos al auto mientras la angie nos reprochaba de que nos había dicho que no fueramos allá.
Caminamos hacia la plaza y nos dimos cuenta que habían carritos de carrera, de esos que ocupan los cabros chicos para dar vueltas por la plaza, pero habían para adultos y sentimos que sus asientos nos llamaban para que nos subieramos, y pasó. Nos subimos los tres y estuvimos como media hora hechando carrera mientras las personas que estaban sentadas en las bancas nos miraban y se reían, yo sé que en el fondo ellos también se querían subir y sentirse niños otra vez, fue como volver a tener 5 años. Después de la agotadísima carrera, fui a la casa del carlos porque iba a hacer algo (llamémosle beber alcohol) con dos ex compañeros que yo no veía desde que salí de 4to, los esperé como 45 min. en una plaza donde me iban a ir a buscar y no tenía cómo comunicarme (telefono robado) así que me resigné y tenía preparada mi luquita para irme a la casa en caso de que no llegaran, caminé un rato y un viejo en auto me empezó a seguir asi que me perturbé tanto que cambié mi rumbo. De repente veo que pasa una moto en ese lugar re oscuro y solitario donde venía un tipo que me queda mirando, da una frenada, se quita el casco y era el mati, me reí un buen rato porque pucha la coincidencia de justo encontrarse ahí a parte de no vernos hace tiempo. Al final la casa del carlos quedaba al frente y estuve un rato pero no soy de tomar asi que me fui a mi casa a comerme un pan y ver tele porque panorama perfect, y ese fue el día. Creo que es la primera vez que escribo tanto siono.
Estaba yo en la casa hablando con el pancho y mi abuela cuando entonces al pancho se le ocurre invitarnos a tomar once. Primero íbamos a ir a comer al río y tomar mote con huesillos pero al pancho y a mi se nos metió en la cabeza ir al vía láctea que es una gelatería que está en el centro, la angie (mi abuela), evitaba a toda costa que fueramos a esa gelatería dándonos chorrocientasmil alternativas para que fueramos porque ahí no le gustaba el encierro y creía que era muy caluroso, como es de imaginarse no le hicimos caso y fuimos igual a sentarnos en una mesa y a pedir milkshakes, pizzas y juguitos naturales que se veían riquísimos. Nos tomaron la órden y resultó ser que 15 minutos después (cuando aún no había llegado nuestro pedido) vimos gente que se paraba de sus asientos asustada y corrían hacia la puerta de salida produciendose una aglomeración ahí mismo que generaba una especie de cuello de botella, obviamente, no teníamos idea de lo que estaba pasando y por inercia, decidimos pararnos y salir (considerar que estábamos al final del local), cuando entonces escuchamos a los chicos que atendían decir "Mantengan la calma, se está incendiando el local de al lado pero salgan tranquilos", bastó eso para que la gente se desesperara más. A lo que salimos, vimos llamas enormes por encima de la galería y mucha gente mirando y grabando, el fuego se empezó a propagar y un viejo nos dijo que salieramos de ahí porque habían unos cilindros de gas que podían explotar y bueno, la gente se quedó ahí; la cobertura de la noticia duró poco más de una hora en las radios locales y entramos al auto mientras la angie nos reprochaba de que nos había dicho que no fueramos allá.
Caminamos hacia la plaza y nos dimos cuenta que habían carritos de carrera, de esos que ocupan los cabros chicos para dar vueltas por la plaza, pero habían para adultos y sentimos que sus asientos nos llamaban para que nos subieramos, y pasó. Nos subimos los tres y estuvimos como media hora hechando carrera mientras las personas que estaban sentadas en las bancas nos miraban y se reían, yo sé que en el fondo ellos también se querían subir y sentirse niños otra vez, fue como volver a tener 5 años. Después de la agotadísima carrera, fui a la casa del carlos porque iba a hacer algo (llamémosle beber alcohol) con dos ex compañeros que yo no veía desde que salí de 4to, los esperé como 45 min. en una plaza donde me iban a ir a buscar y no tenía cómo comunicarme (telefono robado) así que me resigné y tenía preparada mi luquita para irme a la casa en caso de que no llegaran, caminé un rato y un viejo en auto me empezó a seguir asi que me perturbé tanto que cambié mi rumbo. De repente veo que pasa una moto en ese lugar re oscuro y solitario donde venía un tipo que me queda mirando, da una frenada, se quita el casco y era el mati, me reí un buen rato porque pucha la coincidencia de justo encontrarse ahí a parte de no vernos hace tiempo. Al final la casa del carlos quedaba al frente y estuve un rato pero no soy de tomar asi que me fui a mi casa a comerme un pan y ver tele porque panorama perfect, y ese fue el día. Creo que es la primera vez que escribo tanto siono.
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